Es un producto de cerámica de autor que hemos desarrollado durante décadas, dando como resultado una cerámica cocida en color blanco. Se logra a través de una mezcla única de arcillas nacionales e importadas de alta calidad, creando un material distintivo dentro de Tierra de Barro. Para obtener el color blanco, la pieza debe cocerse a una temperatura de 1050 °C. Si se deja secar al medio ambiente por algunos días, conservará un color gris. Esta arcilla cuenta con alta plasticidad, permitiendo la creación de figuras con un formato recomendado de hasta aproximadamente 30 cm. A diferencia de otras arcillas, presenta una menor dureza al secarse al medio ambiente, por lo que se recomienda quemarse para alcanzar su máxima resistencia. Este material sirve para realizar utensilios de cocina (vasos, platos, cucharas, etc.); sin embargo, no es apto para aquellos que se colocan al fuego directo, como cazuelas, ollas, entre otros. Es un material ideal para modelado y también se utiliza ampliamente en diversas aplicaciones. Nuestros clientes lo emplean en proyectos que van desde esculturas hasta manualidades en clases, talleres e incluso actividades de rehabilitación. Al secarse al medio ambiente, las piezas pueden decorarse posteriormente con pinturas como acuarelas, lo que amplía sus posibilidades creativas. Nuestros productos no son tóxicos. Al hidratarse, la arcilla vuelve a ser amasable. Se puede utilizar con técnicas de torneado, prensado y modelado a mano. Se recomienda el uso de 500 gramos de producto por persona para realizar una pieza pequeña. El color puede variar entre el quemado y la arcilla, varía en las imágenes.Es importante esperar que la pieza seque correctamente antes de ser quemada, entre 24 a 72 horas de secado recomendable. No es una arcilla polímerica que permita el endurecimiento al aire libre, como los llamados “Air Dry”, para llegar a su endurecimiento permanente debe quemarse. Mientras no se queme es reutilizable.